Está claro que los viejos juegos clásicos nunca mueren, porque nunca dejan de salir una y otra versión y variantes de dichos juegos, y uno de los más versionados es sin duda el Snake, esa deslizante serpiente que come y come todo lo va encontrando creciendo sin parar cada vez que come y evitando a toda costa chocarse contra los laterales o contra si misma.